Turistas israelíes expulsadas de museo de Madrid tras ser llamadas «asesinas de niños».

19/Feb/2026

Fuente: Ynet (traducido por Sami Rozenbaum de Nuevo Mundo Israelita)

 

 

Tres mujeres israelíes de edad avanzada fueron expulsadas el 14 de febrero del Museo Reina Sofía de Madrid, cuando el personal objetó que estuvieran usando objetos que las identificaban como judías, incluyendo una bandera israelí y un collar con la Estrella de David. En la foto: una gran bandera palestina desplegada en la fachada del museo en 2024, en plena guerra Israel-Hamás, mientras la institución ofrecía una exposición de propaganda antiisraelí y pro-Hamás (Foto: Ynet)

 

El incidente fue reportado este lunes por el medio de noticias español Okdiario. Según el artículo, las tres turistas fueron acosadas agresivamente por otros visitantes del museo, y finalmente fueron expulsadas por un guardia de seguridad que afirmó que «algunos visitantes se sintieron perturbados por ser ellas judías».

 

El Museo Reina Sofía, considerado una de las instituciones culturales más importantes del mundo, albergó una exposición en 2024 durante la guerra entre Israel y Hamás titulada «Del río al mar» en solidaridad con los palestinos, y ha acogido numerosas protestas contra Israel en las que se reportaron incidentes antisemitas. Okdiario señala que el museo opera bajo la autoridad del Ministerio de Cultura español.

 

Según el reporte, las tres mujeres, una de ellas sobreviviente del Holocausto de origen húngaro, llegaron al museo acompañadas de una española que grabó el incidente en video. Varios visitantes reaccionaron con enfado ante los símbolos judíos que portaban las mujeres, llamándolas, entre otros insultos, «locas asesinas de niños».

 

En lugar de recibir ayuda del personal del museo, un alto cargo de la institución ordenó a un guardia de seguridad que expulsara a las damas de las instalaciones, mientras que no se tomaron medidas contra quienes presuntamente las acosaron.

 

Okdiario informa que «el personal del museo comparte la responsabilidad de este acoso racista», e indica que en las imágenes de video se ve al guardia exigiendo a las mujeres que se vayan. Su acompañante, quien es católica, protestó porque, en lugar de ayudarlas a confrontar a los visitantes que las insultaban, el guardia optó por expulsarlas. Él respondió que tuvieron que irse porque «algunos visitantes se sintieron perturbados» por su condición de judías.

 

El guardia también dijo a las mujeres que ocultaran los símbolos judíos, alegando que no se les permitía exhibirlos públicamente. Su acompañante argumentó que no existe ninguna prohibición legal para exhibir símbolos o banderas religiosas y que, por lo tanto, la exigencia constituía una violación de la ley en un edificio oficial del gobierno español por parte de un empleado de una agencia gubernamental.

 

La acompañante, residente en Madrid, declaró posteriormente al periódico español: “Es inaceptable que alguien sea sancionado de esta manera sin haber infringido ninguna ley, en una institución oficial apoyada por el gobierno español”. Añadió que las mujeres “llevaban símbolos judíos completamente estándar, que no resultan ofensivos en absoluto. Es como si alguien llevara la camiseta de su equipo de fútbol favorito u ondeara su bandera nacional. Pero desde el momento en que llegamos y se dieron cuenta de los símbolos judíos, el personal del museo nos trató con hostilidad”.

 

Agregó que está considerando presentar una queja contra el museo y posiblemente emprender acciones legales.

 

ACOM emprenderá acciones legales

 

La organización no gubernamental Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) anuncia que emprenderá acciones legales contra el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, ante lo que considera una conducta reiterada de instrumentalización política, discriminación indirecta y posible promoción de narrativas de odio hacia el Estado de Israel y el colectivo judío-israelí desde una institución pública sostenida con fondos de todos los españoles.

 

Las acciones legales se dirigirán tanto contra la institución como contra su máximo responsable, el director del museo, Manuel Segade, en la medida en que ostenta la responsabilidad ejecutiva y de supervisión sobre la programación, los actos organizados en sus instalaciones y el cumplimiento de los deberes legales de neutralidad y objetividad que vinculan a toda entidad de derecho público.

 

Una institución pública no puede convertirse en plataforma de activismo sectario.

 

El Museo Reina Sofía, en su condición de entidad de derecho público, debe circunscribirse estrictamente a sus fines estatutarios, ajenos a cualquier deriva propagandística o activista. Bajo ningún concepto puede permitirse que la institución actúe como plataforma de consignas que vulneren la legitimidad internacional de un Estado miembro de la ONU, ni como foro para el señalamiento de ciudadanos por razón de su origen nacional o étnico.

 

El ejercicio de la libertad artística no constituye un cheque en blanco para el amparo de la discriminación institucional. La neutralidad de los poderes públicos no es una facultad discrecional, sino un imperativo legal ineludible.

 

En consecuencia, ACOM adoptará cuantas medidas legales resulten necesarias —en las esferas administrativa, contencioso-administrativa y, en su caso, penal— tanto frente al Museo como frente a su dirección, a fin de depurar las responsabilidades que correspondan y garantizar que el patrimonio público español no sea instrumentalizado para la promoción del odio, la exclusión o la vulneración del principio de igualdad ante la ley.